Por José Pérez Ampuero, alumno del Máster en Periodismo de Viajes presencial 2025
El 23 de abril de 2026, el Passeig de Gràcia dejó de ser la avenida de moda y lujo para dar paso a la cultura, el amor y miles de personas. Sant Jordi es la fiesta catalana que no puede ni quiere contener. Desborda las calles, paraliza el tráfico y transforma cada esquina en un puesto de flores y libros.
Este ensayo fotográfico documenta la jornada desde tres ángulos simultáneos: la multitud como cuerpo colectivo, la rosa como objeto cultural y la ciudad como escenario de una festividad que moviliza a miles de personas.














