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Luces y sombras de un 9 de mayo

Por Eduard Ballesteros Giménez, alumno del Máster en Periodismo de Viajes presencial 2026

El 9 de mayo es un día de celebración para el pueblo ruso. Se conmemora la victoria frente a la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial (o Gran Guerra Patria para ellos) y también se pretende honrar la memoria de los veteranos y de los muertos en ese conflicto.

Así pues, los rusos que se encuentran en Barcelona convocaron una concentración en Arc de Triomf para celebrar esta efeméride.

Como es bien sabido, Rusia y Ucrania se encuentran en guerra desde la invasión a gran escala iniciada en febrero de 2022. Asociaciones de ucranianos de Barcelona aprovecharon este 9 de mayo para salir a la calle, también en Arc de Triomf, y manifestar públicamente su oposición a Rusia y a la Guerra de Ucrania.

En este lugar de la Ciudad Condal se fusionaron diversos aspectos interesantes. Por un lado, la historia, el recuerdo de la Segunda Guerra Mundial; por otro lado, las consecuencias de un conflicto latente en la actualidad: la Guerra de Ucrania. Las luces y sombras de un 9 de mayo en Barcelona.

Unas doscientas personas, de distintas procedencias (véase la bandera de Kalmukia, amarilla y azul) y generaciones, se concentraron en este evento.

El Regimiento Inmortal es la iniciativa civil e internacional que promueve este acto.

Considerando el objetivo de esta concentración, no podían faltar las pancartas de condena al fascismo.

La reivindicación del legado soviético es una forma de enaltecimiento patriótico en la actual Federación Rusa.

Los rusos rodearon Arc de Triomf en tres ocasiones.

Mientras se disponían a dar la primera vuelta, dos hombres sacaron una pancarta con el eslogan «de Putin» y la colocaron junto a la que rezaba «No al fascismo». Acto seguido, gritaron enérgicamente: «Slava Ukraïna» («Gloria a Ucrania»). Estas proclamas no agradaron a los manifestantes, quienes tiraron huevos y golpearon a dichos individuos.

El contexto actual motivó a un grupo de ucranianos a concentrarse también e increpar a los rusos por la invasión a gran escala y sus consecuencias.

Capitaneaba el grupo un militar de origen colombiano que hablaba perfectamente el ucraniano. Combatió durante algunos años en la Legión Internacional.

«Putin es un fascista  y un huiló [cabrón]», eran algunas de las consignas de los ucranianos.

La retórica antifascista también estuvo presente en el imaginario colectivo de estos manifestantes, quienes equipararon los horrores vividos en la Segunda Guerra Mundial con la actual Guerra de Ucrania.

La iconografía generada después de la invasión se muestra en actos de distinta índole. El episodio de la Isla de las Serpientes es, para todos los ucranianos, un acontecimiento que manifiesta la valentía y el carácter indomable de sus Fuerzas Armadas.

La bandera roja y negra, en el contexto ucraniano, no simboliza el antifascismo ni la Confederación Nacional del Trabajo. Representa a la Organización de Nacionalistas Ucranianos y a su brazo armado, el Ejército Insurgente de Ucrania. En la guerra actual, esta bandera se ha popularizado todavía más.

Además de las banderas ucranianas, tampoco faltó la bandera blanca-azul-blanca, símbolo de oposición al conflicto actual y también al gobierno ruso.

La jornada transcurrió sin más incidentes. El paso del tiempo y la lluvia anunciaron su fin.