Por: Yanibel Gil, Eduard Ballesteros, Valentina Araoz y Emiliana Rivanera, alumnos del Máster en Periodismo de viajes presencial 2026
Esta miniguía propone un recorrido histórico por una parte del Raval que, durante buena parte del siglo XX, fue conocida popularmente como el Barrio Chino. A través de una selección de paradas y espacios emblemáticos, el recorrido busca seguir las huellas de la transformación del barrio: desde su asociación con la noche, el espectáculo y los bajos fondos, hasta su posterior reinterpretación como territorio cultural y urbano.
Más que una guía turística convencional, esta propuesta invita a leer el barrio como un archivo vivo, donde calles, edificios y ausencias permiten reconstruir distintas capas de su historia. Antes de convertirse en una etiqueta urbana, “Barrio Chino” fue una invención periodística. Francisco Madrid comenzó a utilizar este término en 1925 en sus crónicas para El Escándalo, y lo consolidó un año después con su libro Sangre en Atarazanas. Esta denominación no venía, como podría ser esperado, por su población asiática, sino como una traducción de los “Chinatown” de las grandes ciudades, asociados a la marginalidad, la delincuencia y al misterio.
Desde entonces, ese nombre no solo identificó una zona de la ciudad, sino también una forma de imaginarla. Lejos de cambiar solo el nombre, el barrio reconstruyó su relato.
Hoy, ese relato puede explorarse.
Te invitamos a recorrerlo siguiendo las voces y miradas de quienes lo vivieron, lo observaron y contribuyeron a darle forma.
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