Por: Daniel Ocampo Rudd, alumno del Máster en Periodismo de Viajes presencial 2025
En alguna de las calles que aún existen de ese barrio marinero de la Barceloneta, se encuentra escondida una puerta verde que no da nombre a las tapas, pero tiene mucha más historia que muchos restaurantes de renombre. La Cova Fumada es un viaje al pasado, es la ventana de una Barcelona antigua, repleta de historia y tradición familiar que, si no es de boca a boca, jamás conocerás. Fundada en 1944, la Cova Fumada es un auténtico trocito de Barcelona, donde parece que el tiempo se hubiese congelado. Una familia que ha mantenido una tradición culinaria digna de tal nombre y que ha pasado de generación en generación, un rincón donde cada plato cuenta su propia historia.
Para leer este reportaje, haz clic aquí:








