Por: Àlex Abelló, alumno del Máster en Periodismo de Viajes presencial 2025
Tres décadas después del éxito que supuso la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992, Barcelona aspiraba a recuperar su papel como capital mundial del deporte. La ciudad, carente de grandes proyectos internacionales, quería volver a situarse en el centro del foco mediático y decidió presentar su candidatura para acoger la nueva edición de la Copa América. Todo un desafío económico y social.
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